Muchas personas no avanzan en su vida porque esperan el momento perfecto. Quieren sentirse listas, seguras y sin miedo antes de actuar. El problema es que ese momento casi nunca llega.
Cuando esperas hacerlo todo perfecto:
-
Postergas decisiones
-
Te frustras rápido
-
Abandonas procesos
La constancia, en cambio:
-
Avanza incluso con miedo
-
Aprende del error
-
Se fortalece con el tiempo
La perfección paraliza. La constancia construye.
Cuando buscas hacerlo todo perfecto:
-
Postergas decisiones
-
Te exiges en exceso
-
Te frustras rápidamente
La constancia, en cambio, te permite avanzar incluso cuando no todo está claro. No se trata de hacerlo impecable, sino de hacerlo con compromiso.
El crecimiento personal ocurre cuando decides presentarte cada día, aun con dudas, cansancio o errores. Cada pequeño paso cuenta.
Acción práctica:
Elige una acción diaria sencilla y cúmplela. No busques hacerlo perfecto, busca hacerlo constante.
Nota:
La constancia crea resultados reales. La perfección solo crea excusas.
